22 August, 2026
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Alimentación en el embarazo: qué comer en cada trimestre para cuidar tu salud y la de tu bebé

Alimentación en el embarazo: qué comer en cada trimestre para cuidar tu salud y la de tu bebé

Durante el embarazo, el organismo necesita entre un 20 % y un 40 % más de vitaminas y minerales, y de algunos nutrientes, hasta el doble. Sin embargo, en España la mitad de las embarazadas presenta carencias nutricionales, principalmente de hierro o de ácido fólico (vitamina B9), según un informe de la Fundación Española de Nutrición (FEN) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Y esto no afecta solo al bienestar de la madre: de la alimentación depende cómo se forman los órganos, el sistema óseo y el sistema inmunitario del bebé.

En este artículo no encontrarás consejos abstractos del tipo «come más verdura», sino alimentos concretos, las cantidades diarias recomendadas de los nutrientes clave y un menú de ejemplo. También veremos qué alimentos conviene limitar o evitar, y desmontaremos los mitos más comunes que dificultan una alimentación consciente durante el embarazo.

Principios de la alimentación en el embarazo

Calidad, no cantidad

La extendida creencia de que hay que «comer por dos» lleva a un aumento de peso excesivo, a la diabetes gestacional y a complicaciones en el parto. En realidad, en el primer trimestre no hacen falta calorías adicionales: el organismo todavía no gasta energía extra en el crecimiento acelerado del feto. En el segundo trimestre basta con añadir unas 340 kcal al día (el equivalente a una ración de yogur griego con frutos secos y fruta), y en el tercero, unas 450 kcal.

Es mucho más importante centrarse en la calidad de la comida: cada ingesta debería aportar vitaminas, minerales, proteína y fibra.

Regularidad y comidas fraccionadas

Lo ideal son 3 comidas principales y 2-3 tentempiés al día. Las raciones pequeñas y frecuentes ayudan a controlar las náuseas del primer trimestre, evitan los picos bruscos de glucosa en sangre (que pueden causar debilidad y mareos) y reducen la acidez, especialmente molesta en el último trimestre. Los intervalos entre comidas no deberían superar las 3-4 horas durante el día.

Variedad en la dieta

Ningún alimento por sí solo contiene todos los nutrientes necesarios. La dieta diaria debería incluir alimentos de los cinco grupos principales: verduras y frutas (mínimo 5 raciones), cereales integrales y pan, alimentos proteicos (carne, pescado, legumbres, huevos), lácteos u otros alimentos ricos en calcio, y grasas saludables (aceite, frutos secos, aguacate). Esta variedad garantiza el espectro completo de vitaminas, minerales y aminoácidos: los «ladrillos» con los que se construyen las células del bebé.

Equilibrio hídrico

El volumen de sangre aumenta entre un 40 % y un 50 % durante el embarazo, por lo que la necesidad de agua también crece. La cantidad recomendada es de 2,3 litros de líquido al día (según los criterios de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA), de los cuales entre 1,5 y 2 litros deberían ser agua. La deshidratación aumenta el riesgo de infecciones urinarias, estreñimiento y contracciones uterinas prematuras.

El café está permitido: hasta 200 mg de cafeína al día, aproximadamente 1 taza pequeña de café espresso o 2 tazas de café de filtro de 200 ml. En cambio, los refrescos azucarados es mejor sustituirlos por agua con limón o infusiones (menta, jengibre, con moderación).

Seguridad alimentaria

Durante el embarazo, el sistema inmunitario funciona de forma más débil, por lo que aumenta el riesgo de infecciones alimentarias. Reglas básicas: la carne y el pescado, siempre bien cocinados; los quesos, solo pasteurizados, curados o semicurados; los huevos, cocidos del todo o bien fritos; las verduras y frutas, lavadas a conciencia, incluso las que se venden ya «listas para consumir».

Estas normas protegen frente a infecciones alimentarias peligrosas, en particular la listeriosis y la toxoplasmosis, que durante el embarazo pueden dañar gravemente al feto, así como la salmonelosis, que provoca una intoxicación alimentaria grave.

Qué comer: alimentos recomendados

Grupo de alimentosEjemplosPor qué se recomiendaRación / nota
Verduras y hortalizasEspinacas, brócoli, zanahoria, pimiento, remolacha, calabazaFolato, vitamina C, fibra, betacarotenoMín. 3-4 raciones/día (ración ≈ 80 g)
Frutas y bayasPlátano, manzana, naranja, arándanos, fresa, kiwiVitamina C, potasio, antioxidantes2-3 raciones/día; limita los zumos (azúcar)
Cereales integralesAvena, trigo sarraceno, arroz integral, pan integral, bulgurHidratos de absorción lenta, hierro, vitaminas del grupo B, fibra3-4 raciones/día (ración ≈ 30 g en crudo)
Alimentos proteicosPechuga de pollo, pavo, ternera, huevos, alubias, garbanzos, lentejas, tofuAminoácidos para el crecimiento de los tejidos del bebé, hierro2-3 raciones/día (≈100 g carne o 150 g legumbres)
Pescado y mariscoSalmón, sardina, caballa (no reina), bacalao, gambasOmega-3 (sobre todo DHA, clave para el cerebro del bebé), yodo, vitamina D, proteína2 raciones/semana; evita especies con mercurio alto
LácteosKéfir, yogur, requesón, queso curadoCalcio, proteína, probióticos (fermentados)2-3 raciones/día (≈200 ml o 30 g de queso)
Frutos secos y semillasNueces, almendras, semillas de lino, chía, calabazaOmega-3, magnesio, zinc, vitamina E30 g/día (un puñado)
Grasas saludablesAceite de oliva, aguacate, mantequilla (con moderación)Vitaminas liposolubles (A, D, E, K), desarrollo cerebral del bebé1-2 cucharadas de aceite/día

Qué limitar o evitar

Alimento / categoríaMotivoGrado de restricciónAlternativa
Pescado crudo, sushi con pescado crudoRiesgo de listeriosis e infecciones parasitariasEvitar por completoSushi con pescado cocinado o vegetal
Quesos blandos con moho (brie, camembert, gorgonzola)Riesgo de listeriosisEvitar por completoQueso curado, mozzarella, feta pasteurizada
Huevos crudos o poco hechosRiesgo de salmonelosisEvitar por completoHuevo cocido, tortilla, huevo frito bien hecho
Carne cruda o poco hecha, patésToxoplasmosis, listeriosisEvitar por completoCarne bien cocinada (≥74 °C en el centro)
Pescados con alto contenido en mercurio: pez espada/emperador, atún rojo, tiburón, lucioAcumulación de metilmercurio, tóxico para el sistema nervioso del bebéEvitar por completo (AESAN)Salmón, sardina, bacalao, trucha
Cafeína (café, té, chocolate)Atraviesa la placenta, aumenta el riesgo de bajo peso al nacerHasta 200 mg/díaDescafeinado, infusiones (menta, manzanilla)
AlcoholEfecto tóxico sobre el feto, riesgo de síndrome alcohólico fetalEvitar por completoBebidas sin alcohol, agua con fruta
Embutidos y procesados cárnicosNitratos/nitritos, exceso de sal, conservantesMinimizarJamón cocido casero, filete al horno
Hígado (con frecuencia y en cantidad)Exceso de vitamina A (retinol) puede dañar el desarrollo fetalNo más de 1 vez/semana, ≤75 gTernera, legumbres, espinacas

Importante: distingue entre las categorías «evitar por completo» y «consumir con menos frecuencia». Las prohibiciones estrictas se aplican solo a los alimentos con riesgo directo de infección o de daño al desarrollo fetal. El resto de restricciones son recomendaciones sobre frecuencia y ración, no una prohibición absoluta.

Cantidades diarias recomendadas de los nutrientes clave

La siguiente tabla recoge las cantidades diarias recomendadas de los nutrientes con un papel crítico durante el embarazo. Fuentes: EFSA, OMS y bibliografía científica internacional.

NutrienteEmbarazo (19-50 años)Límite superiorNota
Folato (vitamina B9)600 µg/día1000 µg (forma sintética)Crítico en el 1.er trimestre para el desarrollo de la médula espinal. En España se recomienda suplemento de 400 µg/día desde 1 mes antes de la concepción.
Hierro27 mg/día45 mg/díaLa necesidad se duplica; a menudo requiere suplementación adicional
Calcio1000 mg/día2500 mg/díaSi la madre no recibe suficiente, el calcio se extrae de sus propios huesos
Vitamina D15 µg (600 UI)/día100 µg (4000 UI)/díaAyuda a absorber el calcio; el déficit es sorprendentemente frecuente en España pese al clima soleado
Omega-3 (DHA)≥200 mg/díaNo establecidoDesarrollo del cerebro y la vista del bebé, sobre todo en el 3.er trimestre
Yodo220 µg/día1100 µg/díaLa tiroides del bebé empieza a funcionar por sí sola desde la semana 12
Zinc11 mg/día40 mg/díaDivisión celular, inmunidad, cicatrización de tejidos
Vitamina C85 mg/día2000 mg/díaAyuda a absorber el hierro y participa en la formación de colágeno
Proteína71 g/día (o +25 g sobre tu ración habitual)Material de construcción para los tejidos del feto, la placenta y el útero
Colina450 mg/día3500 mg/díaDesarrollo del cerebro del bebé; presente en huevos, hígado y soja

El límite superior es la cantidad máxima que no debería superarse, ya que hacerlo aumenta el riesgo de efectos adversos. Se refiere al consumo total, tanto de la dieta como de los suplementos. Si tomas un complejo vitamínico prenatal, ten en cuenta su composición a la hora de planificar tu alimentación.

Dónde encontrar los nutrientes clave: tabla de alimentos

A continuación tienes las mejores fuentes alimentarias de dos nutrientes especialmente críticos para el embarazo. Los datos corresponden a 100 g de producto, salvo que se indique lo contrario.

Folato (vitamina B9)

AlimentoContenido /100 g% CDR (600 µg)Comentario
Hígado de ternera (cocinado)290 µg48 %Fuente muy potente, pero limita su consumo por la vitamina A
Espinacas (crudas)194 µg32 %Se absorbe mejor con aceite o frutos secos
Lentejas (cocidas)181 µg30 %También aportan hierro y proteína
Espárragos149 µg25 %Una de las fuentes vegetales más ricas
Garbanzos (cocidos)172 µg29 %Fuente completa: folato + proteína + hierro
Brócoli (cocido)108 µg18 %Cocínalo al vapor: conserva más folato que hervido
Aguacate81 µg14 %Extra: grasas saludables que ayudan a absorber vitaminas
Naranja (1 mediana, ≈130 g)≈55 µg9 %La vitamina C mejora su absorción

Hierro

AlimentoContenido /100 g% CDR (27 mg)Comentario
Hígado de ternera6,5 mg24 %Hierro «hemo»: se absorbe mejor (20-30 %)
Ternera (pierna)3,1 mg11 %Hierro + zinc + proteína
Lentejas (cocidas)3,3 mg12 %Hierro «no hemo»; añade vitamina C para mejorar su absorción
Espinacas (cocidas)3,6 mg13 %Contienen oxalatos, que reducen algo la absorción
Garbanzos (cocidos)2,9 mg11 %Buena fuente vegetal
Semillas de calabaza8,8 mg33 %También ricas en magnesio y zinc
Tofu (firme)5,4 mg20 %Alternativa vegetal; añade limón o pimienta
Quinoa (cocida)1,5 mg6 %Además aporta proteína, folato y magnesio

Dato útil: el hierro de origen animal se absorbe entre 2 y 3 veces mejor que el de origen vegetal. Para aumentar la absorción del hierro vegetal, combínalo con alimentos ricos en vitamina C (pimiento, zumo de limón, kiwi). Y evita el té y el café durante las comidas: reducen la absorción del hierro entre un 40 % y un 60 %.

Quién necesita un plan personalizado: contraindicaciones y limitaciones

Las recomendaciones generales son adecuadas para la mayoría de embarazos sin complicaciones. Sin embargo, hay situaciones en las que la dieta estándar necesita un ajuste importante o supervisión médica.

Situación / grupo de riesgoPor qué necesita ajustesGrado de restricciónQué hacer en su lugar
Diabetes gestacionalCapacidad alterada para regular el azúcar en sangreAbsoluto: solo con endocrinólogoPlan individualizado con control del índice glucémico y raciones de hidratos
PreeclampsiaEdemas, tensión alta; requiere controlar sodio y proteínaAbsoluto: solo con el médicoDieta con sal <5 g/día, proteína controlada, calcio aumentado
Celiaquía / intolerancia al glutenLos sustitutos sin gluten pueden tener otro perfil nutricionalRelativo: con dietista-nutricionistaTrigo sarraceno, quinoa, arroz integral, maíz
Intolerancia a la lactosaConsumo limitado de lácteos: riesgo de déficit de calcioRelativoCalcio de brócoli, almendra, tofu, bebidas vegetales enriquecidas
Vegetarianismo / veganismoRiesgo de déficit de B12, hierro, zinc, omega-3, calcioRelativo: con dietista-nutricionistaSuplementación de B12, alimentos enriquecidos, combinación de proteínas vegetales
Hiperémesis gravídicaRiesgo de deshidratación y acumulación de cetonasAbsoluto: con el médico, posible ingresoRaciones pequeñas, alimentos secos, jengibre, sueroterapia si es necesario
Embarazo múltipleMayor necesidad de calorías (+600 kcal), proteína, hierro y folatoRelativoRaciones aumentadas + suplementación adicional obligatoria

Si no estás segura de si alguna de estas situaciones te afecta, consulta con tu matrona o ginecólogo/a antes de hacer cambios en tu dieta, no después de notar molestias.

Qué dice la ciencia

Ácido fólico y desarrollo del sistema nervioso

El análisis de varios estudios de gran tamaño, con más de 6000 mujeres participantes, confirmó que tomar ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre reduce en un 69 % el riesgo de defectos del tubo neural en el bebé. Es uno de los hallazgos más sólidos en el campo de la nutrición durante el embarazo, y en él se basan las recomendaciones de la OMS y de la mayoría de los protocolos nacionales, incluidos los que sigue la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Qué significa esto para ti: no esperes a confirmar el embarazo; conviene empezar a tomar ácido fólico ya en la fase de planificación.

Omega-3 y desarrollo cerebral

Un amplio análisis de 70 estudios con más de 19 000 mujeres mostró que el consumo de ácidos grasos omega-3 (en concreto DHA, presente en el pescado azul) durante el embarazo reduce en un 11 % el riesgo de parto prematuro. Algunos estudios también han registrado mejores resultados en el desarrollo cognitivo de los niños cuyas madres recibieron DHA, aunque estos datos todavía necesitan confirmarse.

Qué significa esto para ti: 2 raciones de pescado azul a la semana (salmón, sardina, bacalao) son una forma sencilla y sabrosa de cubrir esta necesidad.

Hierro y anemia

Según la OMS, la anemia ferropénica durante el embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y complicaciones para la madre. Los datos científicos muestran que tomar hierro a diario es más eficaz que hacerlo en días alternos, aunque puede causar molestias digestivas como náuseas o estreñimiento.

Qué significa esto para ti: la dosis óptima de hierro debe determinarla tu médico o matrona, a partir de tus analíticas: la ferritina (reservas de hierro) y la hemoglobina (si ya existe anemia).

Dieta mediterránea y complicaciones del embarazo

Un estudio con más de 1200 mujeres mostró que seguir una dieta mediterránea (rica en verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva) durante el embarazo reduce en un 35 % el riesgo de diabetes gestacional y ayuda a evitar el aumento de peso excesivo. Esto confirma una idea sencilla: la calidad de la dieta importa más que el recuento de calorías, un patrón especialmente accesible en España, donde muchos de estos alimentos forman parte de la dieta habitual.

Importante: la mayoría de los estudios en este campo se han realizado con grupos de mujeres relativamente pequeños. Factores genéticos, metabólicos y socioeconómicos individuales pueden influir de forma notable en los resultados. La evidencia científica se actualiza constantemente.

Mitos y errores frecuentes

Hay que comer por dos

Este mito viene de una época en la que el problema era la desnutrición, no el exceso de alimentación. Parece lógico: si dentro del cuerpo crece una nueva persona, hará falta el doble de comida. En realidad, la necesidad calórica solo aumenta entre un 10 % y un 15 % en la segunda mitad del embarazo. Lo que aumenta es la necesidad de nutrientes (vitaminas, minerales, proteína), no el volumen total de comida. Comer en exceso puede provocar diabetes gestacional y también un bebé demasiado grande (más de 4 kg), lo que complica el parto.

El café está totalmente prohibido en el embarazo

Es cierto que la cafeína atraviesa la placenta y, en cantidades elevadas, puede afectar al desarrollo del feto. Por eso este mito resulta convincente. Sin embargo, las revisiones científicas indican que un consumo moderado de cafeína (hasta 200 mg al día, aproximadamente 1 taza de café de filtro o 2 tazas de té negro) no aumenta el riesgo de complicaciones. No hace falta eliminarlo por completo si no se supera esa cantidad.

El pescado es peligroso en el embarazo por el mercurio

La preocupación por el mercurio tiene fundamento, pero se limita a los pescados grandes y depredadores: pez espada o emperador, tiburón, atún rojo y lucio, según señala la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Son estas especies las que acumulan mercurio en concentraciones elevadas. En cambio, el pescado azul con bajo contenido en mercurio (salmón, sardina, bacalao, trucha) es uno de los alimentos más importantes durante el embarazo: aporta DHA para el desarrollo cerebral del bebé, vitamina D y proteína de calidad. La recomendación de AESAN es de 3-4 raciones de este tipo de pescado a la semana.

Las embarazadas no pueden comer frutos secos porque el bebé tendrá alergia

Esta recomendación se dio realmente en la década de los 2000. Sin embargo, un amplio estudio observacional que hizo seguimiento a más de 8000 niños durante varios años mostró justo lo contrario: los hijos de madres que comieron frutos secos durante el embarazo tuvieron menos alergia a los frutos secos. Las guías actuales recomiendan no limitar los frutos secos en la dieta de las embarazadas, siempre que la madre no tenga alergia propia.

Conclusión

La alimentación en el embarazo no es una dieta estricta con una larga lista de prohibiciones, sino un enfoque consciente de lo que acaba en tu plato. Lo más importante es la variedad, la regularidad y poner el foco en los nutrientes cuya necesidad aumenta: folato, hierro, calcio, omega-3 y proteína.

Siguiente paso práctico: empieza por revisar tu dieta actual. Comprueba si están presentes los cinco grupos de alimentos, si bebes suficiente agua y si tomas un suplemento vitamínico prenatal. Si tienes alguna condición asociada (diabetes, alergias, dieta restrictiva), acude a un/a dietista-nutricionista colegiado/a para diseñar un plan personalizado.

Recuerda: tu alimentación es una inversión en tu salud y en la de tu bebé. No busques la perfección, busca la constancia.

Preguntas y respuestas

¿Necesito tomar vitaminas prenatales si me alimento bien?

Sí, incluso con una dieta equilibrada. La necesidad de folato y hierro aumenta tanto durante el embarazo que cubrirla solo con la comida resulta prácticamente imposible. Se recomienda empezar a tomar ácido fólico ya en la fase de planificación del embarazo (entre 1 y 3 meses antes de la concepción), y el hierro según el resultado de tus analíticas. El complejo prenatal actúa como un «seguro», no como un sustituto de una alimentación de calidad.

¿Cuántos kilos es normal ganar durante el embarazo?

Según las guías del Institute of Medicine (IOM) de Estados Unidos, que siguen vigentes y se utilizan también como referencia en la práctica clínica en España, el aumento de peso normal depende del IMC previo al embarazo: con peso normal (IMC 18,5-24,9), entre 11,5 y 16 kg; con sobrepeso (IMC 25-29,9), entre 7 y 11,5 kg; con obesidad (IMC ≥30), entre 5 y 9 kg. Estas cifras incluyen el peso del feto, la placenta, el líquido amniótico, el aumento del volumen de sangre y las reservas de grasa. Tu matrona u obstetra puede ajustar este rango a tu caso concreto.

¿Se puede comer sushi en el embarazo?

El sushi con pescado crudo, no. El pescado crudo puede contener parásitos y bacterias de la listeria, a las que las embarazadas son especialmente vulnerables. En cambio, el sushi con ingredientes cocinados (salmón a la plancha, gambas, anguila, rolls vegetales) es seguro. Lo importante es elegir locales con buenos estándares de higiene y producto fresco.

¿Cómo combatir las náuseas del primer trimestre con la alimentación?

Las náuseas suelen aparecer en ayunas, así que ayuda tener galletas saladas o crackers cerca de la cama y comer unas cuantas antes de levantarte. Come poco y a menudo: el estómago vacío favorece las náuseas. El té de jengibre (1-2 g de jengibre fresco al día) cuenta con respaldo científico como remedio seguro contra las náuseas del primer trimestre. Evita las comidas grasas, picantes o muy aromáticas. Si las náuseas no te dejan retener la comida, consulta con tu médico.

¿Hay que aumentar las calorías desde el primer día de embarazo?

No. En el primer trimestre no hacen falta calorías adicionales: el feto todavía es muy pequeño y el metabolismo no cambia de forma significativa. La energía extra empieza a ser necesaria a partir del segundo trimestre (+340 kcal/día) y aumenta en el tercero (+450 kcal/día). El foco principal del primer trimestre es la calidad de la dieta: suficiente folato, hierro, proteína y líquidos.

¿Son seguras las dietas vegetales durante el embarazo?

Las dietas vegetariana y vegana pueden ser seguras si se planifican con cuidado y se suplementan de forma adecuada: vitamina B12 (ausente en los alimentos vegetales), hierro, zinc, calcio, yodo y omega-3 (DHA de microalgas). Sin el seguimiento de un/a dietista-nutricionista, el riesgo de carencias aumenta de forma notable. Tanto la SEGO como sociedades internacionales como ACOG recomiendan a las embarazadas veganas un plan de alimentación específico y un control regular de las analíticas.

Aviso legal médico

Este artículo es solo para fines informativos y no constituye un consejo médico. Antes de realizar cambios significativos en su dieta o si padece afecciones médicas crónicas, consulte a un médico o a un dietista certificado.

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22/03/2026
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Recopilación de datos primarios y redacción del manuscrito básico.

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